LA DISCAPACIDAD INTELECTUAL DE JENI Y BETI
Jeni y Beti son dos chicas normales pero tienen una discapacidad y les cuesta mucho aprender.
Jeni es una chica de 12 años que le cuesta mucho aprender. Ella estudia pero no puede sabérselo. Todos sus compañeros la llaman “burra” y se atreven hasta con “niña discapacitada”.
Ella se sentía muy mal porque no podía aprender pero no era culpa suya, ella hacía lo que imposible, pero no era capaz.
Un día, en la Escuela, una niña llamada Beti entró en la clase de Jeni y la vió quieta, tranquila y estudiando. Todos los niños se burlaban de ella porque era discapacitada. Entonces Beti se enojó con esos niños antes de conocerlos y ellos se empeñaron en que fuera su enemiga, pero ella ya había sufrido algo así y quiso ayudar.
Jeni como ya saben tiene discapacidad intelectual y Beti, su única y mejor amiga, le está ayudando con los estudios.
Beti es una chica también de 12 años que cuando nació le dijeron a sus padres, que tenía discapacidad intelectual pero que si le ponían un profesor particular desde el principio, cuando aprendía a hablar y caminar, sería superdotada.
Beti y Jeni eran muy buenas amigas. Beti siempre iba a su casa ayudarle con los deberes.
Jeni desde pequeña quiso ser abogada, pero cuando supo que era discapacitada intelectual pensó que iba a ser inútil. Cuando llegó Beti su vida cambió totalmente.
Beti como ya era maestra, dejó la escuela para ayudar a Jeni.
Quince años después Jeni ya sabía de todo, hasta era abogada…pero le faltaba una cosa, su mejora miga Beti.
Beti había sido enviada ala cárcel por un delito que no había cometido. Sus ex compañeros de clase habían matado a sus familiares, le robaron cosas y las dejaron en la escena del crimen.
Jeni como buena miga y abogada la quiso ayudar hasta… que por fin, la sacó de la cárcel. Después de eso Jeni y Beti se fueron a vivir a otro país y vivieron felices siempre.
Moraleja: Jeni es una niña con discapacidad intelectual. Luego llega Beti que le ayuda durante toda la vida. Esto nos demuestra que si alguien necesita ayudar hay que dársela y no burlarse de ella. |